Conservación

  La preservación y conservación de las fotografías es como tratar de reorganizar el naufragio del Titanic; siempre habrá más pasajeros que botes.


  La conservación de colecciones y fondos fotográficos es una de las funciones básicas del trabajo archivístico. Los problemas de preservación de los materiales fotográficos residen tanto en la naturaleza de la fotografía, por ser un objeto física y químicamente complejo, que es inestable y susceptible de sufrir múltiples procesos de deterioro, como en los requerimientos de almacenamiento para preservar los fondos de los posibles deterioros. Esta complejidad requiere una planificación sólida y coherente que debe concretarse en el desarrollo de protocolos de manipulación, sistemas de almacenamiento y control de las condiciones medioambientales en que se halla ubicado el material fotográfico. Consta de las siguientes fases:

  La conservación de colecciones y fondos fotográficos es una ciencia de reciente desarrollo, prueba de ello es que no fue hasta 1949 cuando se crea en Estados Unidos el primer museo exclusivamente dedicado a la conservación y difusión de la fotografía.

  Sin embargo desde los mismos inicios de la fotografía, la inestabilidad físico-química de sus procesos fue una preocupación constante de los fotógrafos, que veían como las fotos que obtenían perdían densidad, amarilleaban o simplemente se desvanecían. Ya desde 1855 la Royal Photographic fundó la Anti-Fading Comissión (Comité Antidesvaneciemiento) que concentró sus trabajos en detener los deterioros asociados a la plata fotolítica.

  En la actualidad la conservación de los registros fotográficos –coincidiendo con la etapa final de la fotografía químico-analógica - apunta a convertirse en una disciplina científica impartida y contemplada de forma similar a otras ramas de la conservación de las artes –caso de la pintura-. A pesar de ello no hay al día de hoy titulaciones específicas que aunen los variados contenidos procedimentales y metodológicos que conlleva la conservación de los registros fotográficos.

  En el Estado Español, con una densidad patrimonial tan elevada, el reparto de los recursos destinados a la conservación de nuestra herencia cultural es difícil, y la política de conservación del patrimonio fotográfico está aun en mantillas. Sin embargo algunas instituciones están realizando notables esfuerzos para protegerlo. Entre otras podemos destacar el Palacio Real, la Biblioteca Nacional, el Arxiu Nacional de Catalunya, Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, la Fototeca de Sevilla, el Arxiu Municipal de Girona,...

  En las Islas Canarias el despertar del interés por conservar y difundir el patrimonio documental-fotográfico crece también con fuerza; así diversas instituciones, con desiguales fondos, objetivos y métodos de trabajo avanzan en esa dirección. Además del Cabildo de Gran Canaria que, a través de la FEDAC, impulsa este Archivo de fotografía histórica de Canarias, cabe señalar al Centro Fotográfico Isla de Tenerife perteneciente al Cabildo de dicha isla, así como al Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria y la Biblioteca de la U.L.P.G.C. a través de su servicio “Memoria Digital de Canarias”; además del Centro de Datos del Cabildo de Lanzarote.

  La preservación de los fondos de fotografía histórica requiere asimismo un conocimiento exhaustivo del estado de conservación/deterioro en que se hallan los elementos que lo componen.

Exponemos a continuación algunas normas y medidas elementales para garantizar la conservación de los artefactos fotográficos antiguos.

En este último año han mejorado sensiblemente las condiciones en que conservamos nuestro fondo de fotografía histórica, tanto en lo relativo a almacenamiento –ensilado en materiales de conservación-, como en cuanto a las condiciones medioambientales del local donde se ubica el archivo.

El sistema de almacenamiento de los fondos fotográficos es fundamental para la conservación de las imágenes, tanto desde el punto de vista de los sistemas de protección directa, como respecto a los sistemas de ubicación.

Durante el año 2004 la Fundación acometió obras de mejora en su infraestructura para construir un espacio adecuado en que depositar los originales del fondo de fotografía histórica.

La terminología empleada en el ámbito de la fotografía histórica, en particular en lo relativo a sus deterioros, es compleja a la vez que requiere ser precisa.